Un auto estacionado a metros del Congreso de la Nación disparó todas las alarmas. Personal legislativo temió que tuviera una bomba y llamó de urgencia a la Brigada de Explosivos de la Policía Federal. Los efectivos rompieron el auto en busca de explosivos. Pero poco después llegó el dueño y explicó que lo había dejado ahí porque se había quedado sin nafta.

El auto estaba estacionado sobre la avenida Rivadavia, a pocos metros de la esquina con Combate de los Pozos. El vehículo no tenía las patentes colocadas y sólo llevaba una de las patentes viejas sobre la luneta delantera. También una credencial por discapacidad física.

 

Por temor a que el vehículo pudiera tener una bomba, los efectivos de la División de Explosivos forzaron la cerradura, el baúl y el capot. También rompieron uno de los vidrios traseros.

 

(Fotos Gustavo Gavotti)

(Fotos Gustavo Gavotti)

Pocos minutos después apareció el dueño del auto. Explicó que lo había estacionado ahí porque se había quedado sin nafta. Traía un bidón de la estación de servicio.

 



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