(El gobernador Rosselló Nevares sobre el Plan de Reconstrucción de Puerto Rico)

En septiembre de 2017 dos poderosos huracanes, Irma y María, golpearon con dureza a Puerto Rico en su paso por el Caribe. La devastación fue generalizada y afectó toda la infraestructura de la isla, causando cortes en el suministro de energía, en las comunicaciones, el transporte y en los servicios básicos.

Según cifras oficiales, 64 personas perdieron la vida aunque existen estimaciones privadas que hablan de un número mucho mayor y el mismo gobierno puertorriqueño calcula que los fallecidos superan los 1.400. A su vez, cientos de miles fueron desplazados y aún quedan 60.000 personas sin techo, como señala el gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló Nevares.

De gira por sudamérica, el mandatario del Partido Nuevo Progresista dialogó con Infobae en la ciudad de Buenos Aires, Argentina, sobre su plan para la reconstrucción y reparación de Puerto Rico, que avanza por el momento a un ritmo menor del esperado en el contexto de un estado casi en bancarrota y una década de estancamiento económico.

(El gobernador Rosselló Nevares sobre el status político de Puerto Rico)

Antes de partir hacia Colombia, donde participó de la asunción del presidente electo Iván Duque, y de llegar a Argentina, país en el cual su esposa Beatriz Rosselló fue reconocida por su trabajo humanitario, el gobernador presentó ante el Congreso de los Estados Unidos su plan detallado para la reconstrucción de Puerto Rico.

En total, el gobierno calcula que serán necesarios 139 mil millones de dólares en el espacio de 11 años no sólo para reparar los daños causados por Irma y María, sino también para modernizar una infraestructura deficiente y preparse mejor para futuros desastres climáticos.

“El sistema muy frágil, por eso estamos tratando de resolverlo. Se va a invertir en esa infraestructura para hacerla más sólida“, dijo a Infobae en el café La Puerto Rico, ubicado a pocos metros de la Casa de Gobierno de Argentina. Rosselló también mantuvo el viernes una reunión con el presidente de Argentina, Mauricio Macri, en el marco de una misión comercial.

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, recorre Puerto Rico un mes después del paso del huracán María, acompañado de Rosselló Nevares y el administrador de FEMA, Brock Long

Los daños provocados por los dos huracanes y la lenta recuperación han puesto una vez más el enfoque en el particular status de Puerto Rico como Estado Libre Asociado de los Estados Unidos, de cuyo gobierno federal se espera que provengan la mayoría de los fondos de la reconstrucción, especialmente a través de la Agencia Federal para Manejo de Emergencias (FEMA).

Antigua colonia española, Puerto Rico quedó bajo el control de Washington en 1898 tras la guerra hispano-estadounidense. En 1952 obtuvo una Constitución propia y se convirtió en un Estado Libre Asociado, un territorio perteneciente a los Estados Unidos pero que no forma parte del país a la manera de un Estado federado y carece de poderes soberanos.

Rosselló Nevares, electo en noviembre de 2016 como gobernador, es precisamente un promotor de la “estadidad”, la idea de convertir a Puerto Rico en el Estado número 51 de Estados Unidos, aumentado su participación política y su acceso a fondos federales. Se opone de esta manera a quienes buscan retener, con modificaciones, el estado actual y quienes buscan la independencia.

Estragos del huracán María en Puerto Rico

“Por primera vez muchos ciudadanos no sólo de Estados Unidos pero del mundo se dieron cuenta de que número uno, Puerto Rico era parte de los Estados Unidos, segundo, que éramos ciudadanos americanos, y tercero que esta respuesta [a los huracanes Irma y María] fue muy diferente a lo que hubiese sido en alguno de los estados“, explicó Rosselló Nevares.

En particular, el gobernador hizo hincapié en la ayuda desplegada por el gobierno Federal de Estados Unidos en Texas, con el huracán Harvey, y en Florida, con Irma. Aunque reconoció también que otros elementos contribuyeron a que la situación en Puerto Rico fuera mucho peor, como el mayor poder de María, la lejanía de la isla del territorio estadounidense y la propia burocracia del estado puertorriqueño.

Pero aún así, su diagnóstico es claro.  “A Puerto Rico nos han tratado como ciudadanos de segunda clase los más de 100 años que hemos sido parte de los Estados Unidos“, explicó.

Aún 60.000 personas permanecen sin techo en Puerto Rico

Además, la isla mantiene altos niveles de pobreza cercanos al 45% y que aumentaron por causa de los huracanes, como estimó el Centro de Información Censal de la Universidad de Puerto Rico, sumado también a uno de los niveles de desigualdad más altos del mundo, con un índice GINI superior a 55, de acuerdo a datos de la Oficina de Censo de Estados Unidos (US Census Bureau), y desempleo superior al 10%.

En consecuencia, el país sufre la emigración de sus habitantes al territorio continental estadounidense, potenciado por los recientes huracanes.

Al respecto Rosselló Nevares aseguró que su gobierno quiere aprovechar las oportunidades que presenta la reconstrucción y busca “poner en balanza esas oportunidades de empleo y ese mejoramiento en calidad de vida, y aspirar al futuro”.

“En eso está nuestra apuesta y la reconstrucción es parte de ello”, concluyó.

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