El pasado 10 de Enero de 2017 el Gobierno porteño ordenó desocupar a los puesteros apostados en Pueyrredón, entre Rivadavia y Corrientes. Hubo un fuerte operativo y la policía ingresó a las casas donde viven los vendedores. Levantaron más de dos mil puestos.

Los vendedores cortaron las avenidas Pueyrredón y Rivadavia.

Efectivos de infantería de la nueva Policía de la Ciudad avanzaron con gases lacrimógenos sobre los manteros que mantenían cortadas las avenidas Pueyrredón y Rivadavia, en Once, luego de ser desalojados de sus puestos esta madrugada tras un fuerte operativo policial, que incluyó carros de asalto y también hidrantes. Los manifestantes corrieron cara la esquina de Castelli y Mitre para seguir con el reclamo.

“Los manteros se están autoconvocando para protestar, este fue el mayor megaoperativo contra los vendedores. Ingresaron en doce domicilios donde viven los manteros”, denunció Omar Guaraz, integrante de la organización Vendedores Libres, en declaraciones a la radio AM750.

El vendedor precisó que en los últimos 5 años el Gobierno porteño ha desalojado a más de seis mil vendedores, incluyendo los operativos de Flores y Caballo. “Todos se han quedado sin trabajo. Desmentimos de forma categórica la presunta relocalización de la que hablaron las autoridades. Ninguno tuvo una solución por la parte del Gobierno”, apuntó Guaraz.
El desalojo empezó en torno a las 2 de la mañana. Fuentes oficiales informaron que en suma se desarticularon entre 2.000 y 2.500 puestos y que se realizaron allanamientos en galpones del barrio, donde se requisó mercadería ilegal.

Una de las vendedoras desalojadas denunció que la policía les cobra hasta 400 pesos por día para tener el puesto. “El principal recaudador de la calle es el Ministerio de Espacio Público”, aseveró Guaraz, reconociendo la corrupción. “Lo más grave es que introdujeron al comisario Pedante en la Policía Metropolitana, al frente de Espacio Público. Se trata de uno de los funcionarios policiales echados por la purga efectuada por la ex- ministra Garré y lo ponen al frente de una estructura que recluta a barrabravas para pegar a los manteros y continuar con la corrupción”, denunció el vendedor.

En un intento de finalizar con el corte el Ministerio de Trabajo de la Ciudad llamo a una asamblea con los repesentantes de los manteros. 

La negociación pasó a un cuarto intemedio hasta mañana del 11 a las diez, después de que el intento de desocuparlos terminara con quejas, opresión y un corte de prácticamente doce horas en la avenida Pueyrredón.

“Esto no está solucionado, aún aguardamos hasta mañana”, advirtió uno de los encargados de los vendedores itinerantes. “Mañana vamos a efectuar una reunión y decidiremos si se corta o bien no se corta”, expresó otro de los manteros que participaron en la asamblea, siendo consultado sobre la continuidad del piquete en Once.

El enfrentamiento empezó la madrugada del 10, cuando la Policía de la Ciudad efectuó un desalojo con decomiso de mercancía que afectó a unos dos mil trabajadores. Conforme señalaron desde el Ministerio de Seguridad de la Ciudad el operativo se produjo en una resolución del fiscal general, Luis Cevasco, quien ordenó al Gobierno que “impidiera el establecimiento de los vendedores” en la zona.

Los manteros reaccionaron con un corte en el rincón de Rivadavia y Pueyrredón que se sostiene desde hace más de 6 horas, a lo largo de las que se registraron diferentes capítulos represivos protagonizados por la Policía de la Urbe. Por los incidentes hay por lo menos 3 detenidos.

Desde el Gobierno de la Urbe insistieron con el plan que empezó a aplicarse desde hace un año sin mayores resultados. Se trata de un censo voluntario para vendedores, a quienes les ofrecen la posibilidad de ingresar a una lista de espera para acceder a un puesto en los distintos predios que se destinarían para relocalizar a los manteros.

A este respecto, los vendedores rechazan 2 de los lugares propuestos, uno próximo al estadio del club Huracán en Parque Patricios, y otro en el distrito de Almagro, en un camino distanciado de la avenida Pueyrredón, uno de los epicentros de la venta callejera. “El primer sitio donde va un apartado, un inmigrante sin papeles, un nuevo desocupado, ya antes de desplomarse totalmente es a vender algo en la calle”, afirmó Gabriela Olguín, referente de la rama de Trabajadores de Espacios Públicos agrupados en la CTEP.

“Es realmente difícil nos saquen de la calle, por donde circula el público, para alojarnos en galpones”, amplió Olguín. “Hay que formar mesas de trabajo en la que estén todos y cada uno de los actores, organizaciones de trabajadores, el Estado, las cámaras comerciales, las organizaciones vecinales. Hay que ordenar las ventas y asimismo el espacio público. Mas no es con represión”, agregó.

Hace precisamente un año, el Gobierno de la ciudad de Buenos Aires impulsó diferentes operativos contra vendedores callejeros de los distritos de Once, Liniers y Flores. El plan del Ejecutivo tenía 2 puntas: ordenamiento territorial sorpresivo con acciones policiales nocturnas y negociación para pactar las relocalizaciones.

No obstante, el plan fracasó. Pese a que hubo más de veinte operativos en los primeros meses de dos mil dieciseis contra los manteros, no se llegó a un acuerdo con las organizaciones y cooperativas que nuclean a los vendedores.

En una entrevista reciente, el ministro de Seguridad Martín Ocampo había asegurado que el Gobierno apunta a “separar a la gente que precisa el trabajo y es explotada” de las “organizaciones delictuales, mafiosas, que son exactamente los mismos que adquieren, son los que organizan y arriendan los lugares en la calle”.