En Santa Cruz todos lo conocen como “El Ñoqui”, aunque el apodo no obedece a que no vaya a trabajar. Señalado como uno de los emisarios del ex secretario de Obras Públicas José López, hoy enjuiciado por enriquecimiento ilícito y convertido en arrepentido en la causa de los cuadernos, Guillermo Eduardo Fernández acumuló un formidable crecimiento patrimonial a partir de 2008.

Fue poco después de dejar su cargo en el Ministerio de Planificación, a mediados del 2007, al quedar salpicado por el escándalo de las coimas pagadas por Skanska a funcionarios kirchneristas para quedarse con la obra de un gasoducto.

Guillermo "El Ñoqui" FernándezGuillermo Eduardo “El Ñoqui” Fernández, en sus años en Santa Cruz.

Fernández adquirió entre 2008 y 2015, a nombre de la sociedad Greenhills of South Florida Investments LLC, diez departamentos en condominios de lujo en Miami, por una suma que asciende a USD 3.164.000, según los documentos a los que accedió Infobae.

En los registros societarios, como directivos de Greenhills figuran la mujer de Fernández, “Silvia” G. Piñero (en realidad, su nombre es Silvana Gabriela), y Eduardo Roca, socio histórico del financista Ernesto Clarens.

Documentos Guillermo "El Ñoqui" Fernández GREENHILLS 2008La constitución de Greenhills firmado por su esposa y el socio histórico de Clarens

Una de las primeras que advirtió el llamativo crecimiento patrimonial de “El Ñoqui” fue la parlamentaria del Mercosur Mariana Zuvic, quien lo señaló como el “testaferro de José López” y empezó a develar su patrimonio en Miami.

Ante Infobae, Fernández lo negó y argumentó que él dejó ser funcionario en el gobierno kirhnerista en 2007. “En ese momento, López no tenía el poder que iba a tener después”, señaló.

Mamushkas

En el mundo offshore, se repite la mecánica de las muñecas rusas en las que compañías son dueñas, a su vez, de otras compañías.

Así, según pudo comprobar este medio analizando numerosos documentos societarios, Greenhills estuvo controlada hasta 2013 por otra sociedad registrada en el Reino Unido. Se trata de Park Development Corp LLP, propiedad de “El Ñoqui” y otro santacruceño, Ramiro García Fernández, vicepresidente de la constructora Rodalsa.

Park Development fue la controlante de otras cinco compañías argentinas, además de Greenhills, hasta su cierre en 2013. Tres de ellas son de Fernández (Inmobiliaria de los Andes, Andes Food y Andes Mediciones y Servicios), y Roca también aparece como director. En las otras dos –Constructora Javiemni SA y Fiduciaria Migueletes- figura solo el socio de Clarens. Fiduciaria Migueletes funciona en las oficinas del financista de Néstor Kirchner en Puerto Madero, y en 2014 asumió como presidente su yerno, José Luis Colombo.

Documentos Guillermo "El Ñoqui" Fernández PARK DEVELOPMENT Park Development como controlante de empresas de Fernández y Eduardo Roca

En 2013, Park fue reemplazada por la panameña Inridic SA, en cuyos registros aparece “El Ñoqui” como apoderado y, nuevamente, García Fernández como presidente.

Documentos Guillermo "El Ñoqui" Fernández INRIDIC“El Ñoqui”, apoderado de la firma panameña Inridic SA, dueña de Greenhills.

Ante la consulta de Infobae, Fernández explicó que al dejar el gobierno, “comenzó a asesorar a Rodalsa” y a partir a partir del crecimiento experimentado por esta constructora, “le propuso a Ramiro (García fernández) invertir en bienes en el exterior”, aprovechando la crisis que devino luego de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos.

Reparto y blanqueo

Dispuesto y amable, aunque con cierto nerviosismo, Fernández accedió a responder preguntas en su oficina de Andes Consultora en el centro porteño. Admitió haber registrado Park Development -dueña de Greenhills- para comprar propiedades en Miami, y sostuvo que esa firma inglesa fue luego reemplazada por Inridic “por una cuestión de costos de mantenimiento” de este tipo de sociedades, más baratas en Panamá.

Más allá de una cuestión de costos, este tipo de firmas offshore son utilizadas como “pantalla” para ocultar patrimonio, ya que la titularidad de los bienes se registra a su nombre y mantiene en reserva a los verdaderos dueños.

Pero Fernández dijo estar desvinculado de Greenhills actualmente. “Cuando se abrió la posibilidad del último blanqueo, nos repartimos los bienes según la inversión que había hecho cada uno, para declararlos. Greenhills se la quedó Ramiro”, aseguró.

En ese “reparto” de bienes y sociedades para ingresar al blanqueo, Fernández señaló que él se quedó las “inversiones en Uruguay”. En este país están registradas las dos sociedades pantalla, Ilford SA y Sowerby SA, que figuran como accionistas de Park Development, con testaferros uruguayos como directivos.

“Algunas propiedades de Miami se habían vendido y otras están en venta porque la renta en Estados Unidos no es negocio. De la diferencia entre el precio de compra y el de venta, yo me voy a quedar con un porcentaje, aproximadamente equivalente al valor de la Unidad 506 de The Penninsula Aventura”, informó. Fernández se refería a la más costosa de las propiedades compradas por Greenhills, con un valor de USD 880.000.

Guillermo "El Ñoqui" Fernández PENNINSULA CONDO 1El departamento en The Península Aventura, propiedad de Guillermo Fernández.

La última adquisición de la firma fue la Unidad 603 en el complejo Tao Sawgrass en Florida, cuyo precio en el mercado es de USD 265.000.

Según los documentos a los que accedió Infobae, se la compró en mayo del 2015 a New Dreams LLC, una sociedad que casualmente pertenece a otro santacruceño, Carlos Cortez, involucrado en la causa judicial que investiga al secretario privado de Néstor Kircher Daniel Muñoz y su esposa Carolina Pochetti, por enriquecimiento ilícito. Según se investiga, al menos dos offshore de Cortez habrían sido utilizadas para mover dinero que alimentó el emporio inmobiliario que construyó Muñoz en Miami y Nueva York.

Guillermo "El Ñoqui" Fernández TAO SAWGRASSCondominio en el complejo Taw Grass, Miami, adquirido por Greenhills.
Guillermo "El Ñoqui" Fernández TAO SAWGRASS Unidad 603_01

Inridic SA no es la única sociedad panameña registrada por Fernández y su esposa. Ambos aparecen como presidente y vice en Suaritir, creada en 2010, según el documento constitutivo que figura en el registro Público de ese país.

Consultado sobre esta otra offshore, “El Ñoqui” no recordaba y dijo que iba a preguntarle a su abogado. Cuando Infobae le exhibió el documento, especuló con que podría haber sido creada, pero luego no la usaron. “La única panameña es Inridic”, sostuvo.

En el entramado de empresas offshore de Fernández, aparece una última sociedad registrada en Miami junto con su esposa, en abril del año pasado: Calu South Florida LLC. En los registros no figuran propiedades vinculadas a ella hasta el momento.

De Santa Cruz a la Rosada

La historia laboral de “El Ñoqui” Fernández comenzó en Santa Cruz, a mediados de los 90’s, como empleado de las constructoras Consorcio Rocavid y Vido Construcciones SA.

De la mano de José López, recalaría luego en el Instituto de Desarrollo Urbano y Vivienda de la provincia (IDUV), a cargo por entonces del hoy detenido ex secretario de Obras Públicas.

En 2003 fue parte del grupo de “pinguinos” que aterrizó en el gobierno nacional, convocado por Julio De Vido para diseñar el Reglamento de Contrataciones de obras incluidas en el Fideicomiso de Gas. Un año después, pasó a trabajar bajo el ala de López en Fondo Fiduciario Federal de Infraestructura Regional, órgano desde el cual se manejó la estratégica caja del gobierno nacional para la asignación de obras a los municipios. Desde ese lugar, aceitó el contacto con intendentes y las empresas contratistas.

Ese mismo año -2004- se mudó con su mujer Silvana Piñero a una casa en el country Ayres del Pilar, uno de los preferidos por varios santacruceños convertidos en funcionarios del gobierno nacional. Entre ellos, el subsecretario de Vivienda y segundo de López, Germán Nivellohoy uno de los arrepentidos en la causa de los cuadernos.

Fernández se instaló en ese country por recomendación de otro conocido suyo: Ernesto Clarens. El financista favorito de Néstor Kirchner y flamante arrepentido en ese expediente también tiene casa en Ayres del Pilar.

El financista Ernesto Clarens, vecino de Fernández en el country Ayres de Pilar.(Julieta Ferrario)

El financista Ernesto Clarens, vecino de Fernández en el country Ayres de Pilar.(Julieta Ferrario)

Cuatros casas en Pilar

La mansión de “El Ñoqui” tiene 600 metros cuadrados construidos sobre un terreno que duplica esa superficie, y una valuación fiscal de casi $ 13 millones. Los valores fiscales suelen equivaler a un 30% del valor de mercado.

En ese country, Fernández tiene otra casa en un terreno de 900 metros a nombre de una de sus empresas, Inmobiliaria de los Andes SA, con un valor fiscal que supera los $ 6 millones.

Inmobiliaria de los Andes -con sede en Mendoza- es dueña además de otras dos propiedades en el barrio cerrado La Lomada. Una de ellas – de 840 metros cuadrados- tiene una valuación fiscal de $ 5 millones. La otra, de 1.200 metros, tiene una tasación fiscal de $7.000.000.

Pese a la acumulación de casas, figura como moroso en los registros de Arba. En total, por las 4 propiedades en los dos barrios cerrados de Pilar, Fernández le debe a agencia impositiva bonaerense casi $1 millón en impuestos.

Fernández no solo coincide con Clarens en el country Ayres de Pilar. Compartió un viaje con el financista a Carmelo, Uruguay, en su embarcación “Místico” el 17 de diciembre de 2011. “Ibamos a su casa en El Faro (por el barrio cerrado ubicado en esa localidad) y llevábamos una moto de agua de su yerno”, recordó Fernández ante la consulta de Infobae. Salieron del Puerto Guazú Guazucito, un paso migratorio alternativo a cargo de la Prefectura y con controles más laxos, muy utilizado por Clarens en su viajes a Uruguay.

En la Ciudad de Buenos Aires, Fernández figura como titular de un departamento en la calle San Luis, en el barrio del Abasto. Sin embargo, con su mujer Silvana Piñero eligieron habitar uno de más categoría, en el Terrazas del Yacht, un edificio de lujo sobre la calle Juana Manso 495 de Puerto Madero.

Su expansión empresarial

Pese a que su nombre apareció en 2007 entre los funcionarios de Planificación llamados a indagatoria por el fiscal Carlos Stornelli en el caso Skanska, Fernández se despegó del primer escándalo de corrupción del kirchnerismo. “No era mi área y que nunca fui citado a declarar en esta causa”, advirtió. Efectivamente, no tuvo que presentarse en indagatoria y fue sobreseído el 27 de diciembre del 2011 por el entonces juez Norberto Oyarbide.

Su salida del gobierno y vuelta a Santa Cruz coincidió con su expansión empresaria, aprovechando los contactos conseguidos en su paso por la función pública. Además de Inmobilaria de los Andes, creó las firmas NyC Sur Propiedades, Andes Consultora, Andes Food y GGG Gas. Al mismo tiempo, comenzó a asesorar a la constructora Rodalsa, con cuyo vicepresidente García Fernández empezaría la ola de adquisiciones en el exterior.

De su mano, Rodalsa – una pequeña empresa de Río Gallegos de Bautista Simón- creció de manera exponencial, primero como subcontratista del Grupo de Lázaro Báez y luego fuera de Santa Cruz, con adjudicaciones de obras con fondos nacionales por $600 millones entre 2003 y 2015, según un informe difundido por el gobierno de Cristina Kirchner.

Hoy Fernández – de 49 años, con un look informal y una barba tupida – dirige su firma Andes Consultora desde sus oficinas en la calle Cerrito al 1200 de la Capital. Dedicada a la inspección de obras, la empresa se quedó con importantes licitaciones en las provincias de La Rioja y Santiago del Estero durante el gobierno anterior.

Ya durante la gestión de Cambiemos, el año pasado, resultó adjudicada con un contrato por $ 33.600.000 por tres años y medio para un proyecto de infraestructura hídrica en el marco del Programa de Desarrollo de las Provincias del Norte Grande.



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