Michael Graczyk posa antes de presenciar la ejecución del asesino Elroy Chester en Huntsville, Texas (AP)

Michael Graczyk posa antes de presenciar la ejecución del asesino Elroy Chester en Huntsville, Texas (AP)

En 1982, cuando Texas realizó su primera condena a muerte tras la autorización de la Corte Suprema para reanudar la pena capital en Estados Unidos, Michael Graczyk fue enviado a hacer un reportaje en primera persona sobre la ejecución. Tal vez creyó que se trataría de una experiencia única, pero la repitió más de 400 veces, convirtiéndose en la persona que más veces ha visto morir a una persona a manos del sistema judicial.

“Ahora hay una ventana de plexiglás desde la que se puede mirar. Antes había solo una reja que te separaba del preso”, comparó el reportero de la agencia AP, con 68 años y más de 35 de experiencia en el tema.

Graczyk construyó su reputación por su imparcialidad y justicia al hablar sobre los condenados y entrevistar a sus familias y abogados, así como a oficiales y activistas de ambas posturas de la pena capital. Con el tiempo, se hizo conocido como una referencia en el tema y un privilegiado testigo de la historia.

El veterano periodista, junto a su colección de acreditaciones (AP)

El veterano periodista, junto a su colección de acreditaciones (AP)

Me ha dado un mayor sentido de apreciación de la existencia. Uno obtiene una verdadera idea de lo rápido que puede quitarse la vida“, reflexionó.

Su rutina consistía en aprender, observar y escuchar para estar atento a algún detalle que pueda ser llamativo. Según explicó, en la mayoría de casos una ejecución “es esencialmente ver a alguien dormirse y no despertar“.

Retratos que Graczyk tomó de condenados a muerte, durante sus entrevistas antes de la pena capital (AP)

Retratos que Graczyk tomó de condenados a muerte, durante sus entrevistas antes de la pena capital (AP)

No obstante, a veces la experiencia es macabra o absura.

En el 2013, cuando se “conmemoraba” la ejecución número 500 de Texas desde la reanudación de la pena, el condenado saludó a Graczyk por su nombre mientras se dirigía al patíbulo.

En otra ocasión, un preso, enmarrocado y sujetado a la camilla, escupió una llave de las esposas.

Además, contó que un condenado arruinó sus futuras navidades. Sucedió que, entre sus últimas palabras, comenzó a cantar el villancico Silent Night (Noche de paz). “La Navidad, para mí, nunca volvió a ser igual. La gente está celebrando la alegría de la época y yo estoy pensando en Jonathan Nobles”, comentó.

(AP)

(AP)

Noreen Gillespie, editora de AP, resaltó que la importancia del trabajo del reportero no puede ser subestimado. “La descripción de Mike sobre lo que pasa en una ejecución es cómo el mundo y la mayoría del país se entera de lo que pasó“, dijo.

Graczyk ha sido consultado en casi todas las entrevistas que dio sobre cuál es su postura acerca de la pena de muerte. Aunque indica que es un católico practicante y la Iglesia está en contra de esta condena, explica que no tiene una decisión clara. “No estoy esquivando la pregunta. No lo sé”, responde.

En sus cuatro décadas de periodista, ha estado en huracanes y entrevistó varias veces al ex presidente George H.W. Bush, con una pluma que explicaba con claridad la mente de Texas al resto del país. Ahora, en su retiro, está considerando la posibilidad de escribir un libro de ficción en base a los personajes que conoció.

Graczyk no abandonará su especialidad tras su retiro (AP)

Graczyk no abandonará su especialidad tras su retiro (AP)

Sin embargo, aclara que seguirá acudiendo a ejecuciones como un reportero freelance y ya tiene en agenda su próximo “evento”: el 12 de septiembre será el último día del homicida Ruben Gutierrez.

Es algo que sé cómo hacer. Pienso que de estas coberturas se pueden hacer muy buenas historias“, concluyó.

(Con información de AP)



Source link