El máximo tribunal mendocino limitó el monto que debía cobrar por daño moral una jueza víctima de un accidente laboral que no le había costado el puesto. La Corte Suprema revocó ese fallo.


Source by [author_name]

Compartir
Artículo anteriorUn párroco bajo amenazas
Artículo siguienteDudas y disfraz