El Presidente llamó por teléfono a su par estadounidense. Le pidió que la Argentina sea exceptuada de las nuevas tasas a la importación de acero y aluminio que impuso Estados Unidos, adonde las empresas argentinas que producen esos metales realizan exportaciones anuales por 770 millones de dólares. La Casa Blanca, a su turno, confirmó que “los dos líderes discutieron los aranceles potenciales al aluminio y al acero extranjeros”.



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