Macri reconoció el portazo de Wall Street en sus narices y volvió a recurrir al FMI. En la City estiman que pedirá una línea de 30.000 millones de dólares. La contrapartida, como siempre, es más ajuste, flexibilización laboral y avance en la privatización de las jubilaciones. Y el peligro de que, también como siempre, sirva para financiar la fuga de los grandes especuladores.



Source link

Compartir
Artículo anteriorEl asalto a la comisaría
Artículo siguienteLava en Hawaii